Diócesis de Facatativá

Cundinamarca-Colombia

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Corte Constitucional

Por: Jesús Magaña, MDS, Plataforma ciudadana Unidos por la vida
http://www.matchman-news.com/es/colombia-el-golpe-de-la-corte-constitucional/

La corte constitucional de Colombia ha declarado ajustado a la constitución el mal llamado matrimonio homosexual el pasado 7 de abril de 2016.

En la sesión del jueves por la tarde los magistrados María Victoria Calle, Gloria Stella Ortiz, Luis Ernesto Vargas, Alejandro Linares, Jorge Iván Palacio y Alberto Rojas votaron a favor del matrimonio homosexual, mientras que en contra se pronunciaron Luis Guillermo Guerrero, Gabriel Eduardo Mendoza y Jorge Pretelt.

Con este hecho la Corte Constitucional que existe para defender la Constitución que el pueblo Colombiano se dio en 1991 ha vuelto a violar la carta fundamental de la nación.

En efecto en el artículo 42 la constitución define muy clara, precisa y taxativamente que el matrimonio es entre un hombre y una mujer. Sin embargo los 6 magistrados han ignorado este artículo y han cambiado la constitución sin tener autoridad para ello con el argumento de que se estaba violando el derecho fundamental de la minoría homosexual a la igualdad.

Estos magistrados se han abrogado el derecho de legislar, de recrear y reescribir la Constitución, sin tener ninguna autoridad para ello, convirtiéndose así en tiránicos dictadores.

Estos abusos de la Corte no son nuevas, hace 10 años la Corte violo también el artículo 11 de la Constitución que declara que la vida humana es inviolable y sin embargo despenalizo la muerte para los más inocentes, los bebes por nacer, mediante el aborto. Y hace tan solo unos meses aprobó la adopción de menores de edad por parejas de homosexuales, destruyendo el derecho de los niños a tener un Papá y una Mamá, y convirtiéndolos en objetos a los cuales tienen derecho los homosexuales

La Corte Constitucional en Colombia se ha convertido pues en un botín tomado por los grupos ultraliberales que buscan imponer su ideología en la sociedad a golpe de sentencias. Se han convertido en el poder supremo político por encima del Congreso de la Republica o del Presidente.

La sentencia tendrá efectos catastróficos para el país tales como:

Destrucción del matrimonio y por lo tanto de la familia pues se le desnaturaliza al reducir al primero a una convivencia de dos seres que comparten un cierto afecto y relaciones sexuales sin sentido de finalidad procreativa que sustenta la vida y construye sociedad

Se hará un cambio de radical en la educación de los niños y jóvenes de Colombia imponiendo este nuevo pseudo derecho que promoverá la homosexualidad como una forma de sexualidad tan buena o quizás mejor que la heterosexual, creando confusión, sufrimiento y destrucción en la vida de muchas personas.

Se abre la persecución a todo aquel que opine o disienta de esta visión, acusándolo de homofóbico, violador de los derechos humanos, perseguidor de las minorías, intolerante, etc. Esta persecución no será solo verbal o de escarnio público, sino que llegará hasta sus últimas consecuencias penales.

Y esto no es una suposición, está ya listo y a punto de ser emitido un decreto del Ministerio del Interior que conforma una superestructura que agrupa los ministerios del Interior, de Justicia, de Educación, de Salud, de Defensa y Policía, la Procuraduría general de la Republica y la Fiscalía entre otros organismos, que tendrá como función vigilar que se apliquen todas las normas “de no discriminación y equidad” para la comunidad LGTBI.

Esta gravísima situación busca transformar a todo un país que es profundamente religioso y heterosexual, en un modelo homosexual para el mundo. El experimento de reingeniería social está en todo su furor y cuenta con el apoyo y financiación de grandes organizaciones internacionales como la fundación Ford que a través de la ONG Colombia diversa liderada por el abogado Rodrigo Uprimy han sido vectores fundamentales para estos cambios violatorios de la cultura Colombiana

Se trata de generar la revolución cultural desde las cortes y las leyes.

Es paradójico que esta corte que está destruyendo a diestra y siniestra lo haga a las espaldas y en contra del sentimiento del país. En efecto en este momento las altas cortes de justicia, incluida la corte constitucional, tienen uno de los índices más bajos de aprobación en el país entre las diversas instituciones públicas (Yanhaas poll).

Pero el país no está pasivo ante estas agresiones. Esta un curso un referendo popular para reformar la constitución e impedir la adopción de niños por parejas homosexuales, y ya se está ambientando a solo 24 horas de la sentencia de la corte un proyecto de acto legislativo que busca blindar la constitución para que se proteja el matrimonio frente a la sentencia de la corte que quiere imponer a la fuerza el matrimonio homosexual en contra del sentimiento de los colombianos.

Estamos pues presenciando una batalla profunda y épica por la supervivencia del matrimonio, la familia y la democracia en Colombia